Entra en vigor la Tasa Tobin en España
El pasado sábado entró en vigor el impuesto sobre transacciones financieras, la famosa tasa Tobin, que grava con un 0,2% de la operación las compras y ventas de acciones de empresas españolas de gran capitalización bursátil (más de 1.000 millones de euros) con el fin de financiar la Seguridad Social.
El diseño del impuesto en España hace que este afecte a los inversores a largo plazo, pero no afecta a las operaciones de compra y venta de acciones que se realizan el mismo día (intradía), de modo que el resultado de esta tasa no parece afectar a la especulación: no se gravan las operaciones realizadas aprovechando las rápidas dinámicas de mercado, ni a las empresas extranjeras, tal como estaba concebido el impuesto en sus orígenes. Se penaliza a los ahorradores a largo plazo y a las grandes empresas españolas.
El mundo al revés
La propuesta original de Tobin era una tasa para frenar la especulación de divisas y, por tanto, se centraba en operaciones a corto plazo y únicamente en divisas. Además, este impuesto debía operar a nivel global.
Existe un riesgo elevado de descenso de la inversión y de no cumplimiento de las expectativas recaudatorias depositadas en la Tobin. Solo el tiempo lo dirá.